¿Quieres tener fotografías que te encanten? ¡Necesitas un fotógrafo que conecte contigo!

Muchas personas cuando llegan al estudio y me muestran sus fotografías favoritas, me enseñan imágenes en las que ni siquiera sabían que los estaban fotografiando… las famosas fotos “robadas” que a todos nos han hecho alguna vez. Incluso en algunos perfiles profesionales (como LinkedIn) también encontramos esas fotografías “robadas” como imágenes de perfil. Y aunque la pose no sea la más favorecedora, probablemente la expresión de la cara es lo que nos cautiva y lo que nos hace preferir las “robadas” antes que otras. Porque esa expresión facial evoca enseguida cómo nos sentíamos en ese instante y, es justamente esa expresión, la que dice cosas de nosotros que nos encantan. 

Esas personas son las mismas que según me contactan me dicen que no se sienten cómodos haciéndose fotografías. Y remarcan a menudo que no les gustan las fotografías “posadas” porque piensan que “posar” les va a robar su espontaneidad. Y es verdad que muchas veces es lo que pasa… pero tengo una buena noticia: ¡no tiene porqué ser así!

La fotografía es poderosa y los fotógrafos, con nuestro trabajo, podemos empoderar a otros (o simplemente dejarlos que sigan pensando que la fotografía no se hizo para ellos). Hacer fotografías que les encanten a las personas no depende tanto de usar una súper cámara o tener millones de luces… depende más de saber cómo se ve el mundo a través de la cámara que tienes, usar las luces que tienes con propósito y saber cómo se tiene que posar para destacar las fortalezas y disimular lo que no se quiere que llame la atención.

Por eso, parte de conseguir fotografías geniales es contar con un fotógrafo que no solo haga buenas fotos, sepa sacarle provecho a su cámara y sepa usar sus luces para favorecerte. También requiere que sea alguien que conecte contigo. Que sea alguien que te escuche, que se preocupe por entender lo que quieres conseguir, que utilice sus mejores herramientas y su experiencia en posado para ayudarte a conseguir tu mejor versión, para que te veas como te quieres ver.

Mi misión como fotógrafa es justo esa: fotografiarte a ti, contar tu historia, porque no hay una fórmula universal que valga para todos. Mi objetivo no es solo tener una técnica perfecta. Es también enseñarte a posar relajado, a posar cómodo, a posar y hacerte sentirte genial posando, posar pero obtener un resultado natural. Un resultado que te encante. Una imagen en la que te reconozcas y que te guste. Una fotografía que quieras enseñar a todos. Una imagen que quieras colocar en todos tus perfiles. Una fotografía que hable de ti y que te guste lo que dice. Una fotografía que te empodere, que sea muy tuya , en la que veas claramente la versión que más te guste de ti.

¿Quieres tener fotografías que te encanten? ¿Estás en Madrid? ¡Hablemos! En Retratos y Relatos estaremos encantados de atenderte.